LA ARMADA Y NUESTRA BANDERA

 
 
 



Las embarcaciones, todas del pueblo de Rosas (Gerona), tuvieron que volver a puerto al no poder salir a pescar
 

Un buque de la Armada española ha impedido esta mañana salir a faenar a varios barcos de pesca en Rosas, Gerona. El navío se colocó cerca de la bocana del puerto y vetó la salida de todos los barcos que no portaban la preceptiva bandera española, informa el diario local El Singular.
La enseña nacional es un elemento obligatorio en todas las embarcaciones, que han de lucir la bandera en un lugar visible de su pabellón de popa.
Testigos del suceso han explicado que es la primera ocasión en la que ven que un buque de la armada se encargue del control de banderas, puesto que suelen ser patrulleras de la Guardia Civil las que vigilan la zona.
Las mismas fuentes indican que los barcos de la zona suelen llevar solo la bandera catalana, por una «cuestión económica», debido a que «el viento la desgasta mucho y prácticamente cada año han de comprar una nueva».
 
 
EUROPA...
 
Bruselas, 22 de Octubre de 2012
Estimada Sra. Reding,
Vicepresidenta de la Comisión Europea
Comisaria de Justicia, Derechos Fundamentales y Ciudadanía.
Nos dirigimos a usted a fin de transmitirle nuestra alta preocupación por una serie de
amenazas sobre el uso de la fuerza militar contra la población catalana. Como es de su
conocimiento, el pasado 11 de septiembre, se manifestaron en Barcelona 1,5 millones de
personas bajo el lema “Cataluña un estado en la Unión Europea” y a partir de ese
momento, el derecho a la autodeterminación de Cataluña ha formado parte del debate
público en Cataluña, España e internacional.
Resulta alarmante que este debate sea manipulado por diferentes sectores, llegando
hasta niveles inaceptables, donde aparece el uso de la violencia militar como amenaza
contra el pueblo catalán. Muchos han recordado que en caso de secesión de una parte del
Estado Español, según la Constitución en su artículo 8, las fuerzas armadas «tienen como
misión garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad
territorial y el ordenamiento constitucional».
Más preocupante es que figuras públicas relevantes o con cargos en la jerarquía militar
usen estos argumentos para amenazar públicamente y hacer apología de la violencia. Tres
personas merecen ser nombradas en esta carta: el Coronel Alamán1, el Vicepresidente del
Parlamento Europeo Alejo Vidal Quadras2 y el Presidente de la Asociación de Militares
Españoles, el Coronel Leopoldo Muñoz Sánchez3. Estas personas, en diferentes entrevistas
y declaraciones, interpretaron dicho artículo 8 como una puerta abierta para la actuación
 
2 http://www.alertadigital.com/2012/08/31/francisco-alaman-castro-coronel-del-ejercito-espanol-
%C2%BFla-independencia-de-catalula-por-encima-de-mi-cadaver/.
 
http://www.lavanguardia.com/politica/20121016/54353127306/asociacion-militaresestado-
guerra-contra-catalunya-television-holandesa.html
violenta de las Fuerzas Armadas de España en caso de que Cataluña decida
democráticamente realizar un referéndum. Los tres llamaron al gobierno central a
preparar ya la posible intervención militar y el Sr. Muñoz Sánchez sugirió suspender no
sólo las instituciones de autogobierno catalanas sino incluso el ejercicio de los derechos
constitucionales de los ciudadanos de Cataluña y embridar en un régimen de autoridad
gubernativa o militar.
El apartado 1 del artículo 6 del Tratado de la Unión Europea (TUE) incluye la lista de los
principios en los que se basa la Unión: "principios de libertad, democracia, respeto de los
derechos humanos, de las libertades fundamentales y del Estado de Derecho". Bajo el velo
de estos principios, resulta inaceptable las declaraciones públicas que instan al uso de la
violencia militar contra ciudadanos de la Unión Europea.
Este tipo de amenazas limitan de facto la democracia catalana y española, así como los
derechos de libertad de expresión y manifestación de las personas que viven en Cataluña.
En estas circunstancias, es la Unión Europea quien debe intervenir de forma preventiva
para garantizar que la resolución del conflicto catalán sea pacífica y democrática.
La Unión Europea es uno de los lugares del mundo en el que mejor se protegen la
democracia y los derechos fundamentales, especialmente gracias a los sistemas
jurisdiccionales nacionales y, en particular, los Tribunales Constitucionales. Sin embargo,
cuando los Tribunales de un estado no garantizan la subordinación militar al poder civil, es
indispensable que la Unión Europea intervenga.
Así mismo, la Unión Europea acaba de recibir el Premio Nobel a la Paz de 2012 y especifica
en su artículo 2 y 3 TUE que la paz es una de sus finalidades, es por tanto fundamental que
la Comisión Europea, como institución que vela por los Tratados de la Unión, se pronuncie
públicamente exigiendo que se retire del debate público cualquier amenaza militar o uso
de la fuerza armada como vía de resolución de este conflicto político, especialmente
teniendo en cuenta que ningún representante del Gobierno español ha descalificado
públicamente dichas declaraciones bélicas, a pesar que algunas de las asociaciones que se
han pronunciado representan a militares en activo.
Recordamos que el artículo 7 del TUE establece un procedimiento de control y de
recomendaciones, el cual puede derivar en la suspensión del derecho a voto de un estado
en el Consejo, que debe ser utilizado si existe un “riesgo claro de violación grave y
violación grave y persistente de los valores comunes”. Le pedimos así que evalúe los
riesgos reales de una posible intervención militar en Cataluña y el tono que están
utilizando miembros del Partido Popular Español y del Gobierno de España. La Comisión
Europea debe ser capaz de determinar cuándo empezar el procedimiento del artículo 7
contra el Estado Español si este no responde democráticamente frente a las demandas
ciudadanas.
Independientemente del modelo de estado que tenga cada persona, es inconcebible que
argumentos propios de épocas fascistas y de guerra se manifiesten hoy abiertamente. En
pos de la democracia y de la paz en Europa, como miembros del Parlamento Europeo, le
pedimos que haga un llamamiento para que dejen de utilizar amenazas de uso de la fuerza
armada como resolución de un conflicto político dentro de la Unión Europea.
Desde ya muchas gracias.
Atentamente
Raül Romeva i Rueda (Eurodiputado Verdes/ALE)
Maria Badia i Cuchet (Eurodiputada S&D)
Ramon Tremosa (Eurodiputado ALDE)
Ana Miranda (Eurodiputada Verdes/ALE)

 
José V. Ruiz de Eguílaz y Mondría
Coronel de Caballería

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La democracia española miente sobre el franquismo











Francisco Rubiales.-

http://www.alertadigital.com/2012/10/25/la-democracia-espanola-miente-sobre-el-franquismo/


Una de las más notables y reiteradas mentiras de la falsa democracia española nacida tras la muerte de Franco ha sido la estigmatización de aquel régimen, al que denigran y devalúan sin reconocerle jamás sus logros y avances.


Las mentiras sobre el Franquismo constituyen una de las páginas más injustas y negras de la falsa democracia española, mentiras y engaños alimentados por la propaganda de los partidos políticos, no sólo de izquierdas, sino también de derechas y nacionalistas. Millones de ciudadanos, españoles adoctrinados en la mentira y el sometimiento al poder, sin capacidad para discernir libremente, abducidos y aborregados, creen que el Franquismo solo fue un régimen retrógrado, tiránico, cruel y enemigo del progreso.
La verdad es que el Franquismo tuvo muchos defectos y carencias, sobre todo en libertades políticas, pero, en honor de la Justicia y vistos desde la distancia y la objetividad, muchos de sus logros y avances parecen hoy espectaculares y suscitan envidia.



Profundamente influido por el catolicismo tradicional, hasta su mismo fin, el Franquismo preservó siempre una sólida coraza moral en el territorio español, que preservó a la sociedad de delitos, corrupciones y crímenes. En bastantes aspectos morales o relacionados con la moral, sus logros fueron notables. En la España de Franco muchas viviendas permanecían abiertas, nunca cerradas con llave, y la gente dormía tranquila y sin miedo. El nivel de delincuencia era uno de los más bajos, si no el más bajo, de toda Europa.

La población encarcelada era escasa y el nivel de suicidios muy bajo. Había un pequeño problema de alcoholismo, pero siempre leve y controlado. La prostitución existía, pero era más de cien veces inferior a la que ha florecido en la falsa democracia. Las drogas eran prácticamente desconocidas. Las cifras de violaciones, de asesinatos domésticos, de embarazos de adolescentes, eran ciertamente reducidas en proporción con el resto de Europa y con lo que ha llegado a ocurrir después, durante la democracia degradada, en la misma España.

La sociedad se sentía segura y no había policías privadas, ni existían los enormes negocios actuales de seguridad y protección de las propiedades. La eficacia de la Guardia Civil y de la Policía era espectacular. Con pocos números y agentes y con un coste muy reducido, se lograban milagros.

Los avances fueron impresionantes en sanidad y educación, dos pilares del ahora llamado Estado del Bienestar. España pasó de ser uno de los países europeos con mayor mortalidad infantil durante la República a estar prácticamente en cabeza, con reducciones anuales sorprendentes. La esperanza de vida se puso al nivel de los países más avanzados, solo por debajo de Suecia, Japón y pocos más.

El desempleo, grave durante los años de la postguerra y la pobreza, no cesó de disminuir hasta el final del régimen. Gracias a una política inteligente de becas y a una educación basada en las pruebas y el esfuerzo, los avances de los estudiantes españoles fueron igualmente notables y una sociedad plagada de analfabetismo durante los siglos XIX y primera mitad del XX, pasó a producir estudiantes muy valorados en todo el mundo por su preparación profesional y técnica, desde las escuelas de formación profesional a las innovadoras universidades laborales y nuevos centros universitarios, de donde salían obreros industriales, técnicos, ingenieros, arquitectos y médicos altamente valorados en todo el mundo.

Millones de papanatas españoles formadas en las escuelas creadas por la falsa democracia, de donde salen legiones de jóvenes preparados para ser esclavos sometidos y vagos crónicos adictos a la subvención, repiten como papagayos que el franquismo fue una dictadura cruel y criminal que no permitía libertades ni derechos, sin mostrar capacidad alguna para valorar los avances y logros de aquel sistema. Cruel e implacable fue en la postguerra, cuando los vencedores ejercían su venganza sangrienta sobre los vencidos de la Guerra Civil, pero pronto el sistema se calmó, se abrió, se relajó y avanzó, cada día más, por rutas que conducían a la justicia, al desarrollo de los derechos ciudadanos, al progreso y a la prosperidad.

Eso sí, los partidos políticos jamás fueron admitidos en el régimen, quizás porque Franco y los suyos los conocían muy bien la Historia del país y aprendieron con claridad que los politicastros y sus partidos, casi todos corruptos, mafiosos y podridos de egoísmo y ansias de poder, habían conducido a España hacia la ruina y el enfrentamiento civil.

Al morir el general Franco, en la cama, su régimen estaba agotado y la clase política franquista vio claro que tenía que adaptarse a los nuevos tiempos. El mismo Franquismo se hizo el “harakiri” y patrocinó en las Cortes la Transición hacia lo que ellos llamaban democracia, un engaño de envergadura que abrió de par en par las puertas a la España actual, dominada por partidos políticos muy parecidos a los que fracasaron en la II República y condujeron a España hasta la ruina económica y el enfrentamiento civil, Muchos de los alevines del Franquismo se incorporaron al nuevo sistema aparentemente democrático, al igual que hicieron las grandes familias franquistas, que pronto lograron colocar a los suyos en los altos cargos de la democracia, dominando sectores económicos y bien apalancados en el parlamento, los ministerios y las nuevos gobiernos autonómicos, un verdadero coladero para infiltrarse en el poder y practicar con impunidad la corrupción y el abuso.

Lo demás es ya historia conocida. La “cosecha” y el “balance” de la falsa democracia española son lamentables. Tres décadas después del entierro oficial del Franquismo, España está arruinada, dividida, infectada de corrupción y abuso de poder, cansada de partidos políticos y politicastros y ocupando el liderazgo mundial en casi todo lo deleznable y sucio: prostitución, tráfico y consumo de drogas, violencia callejera, desigualdad, avance de la pobreza, blanqueo de dinero, mafias y bandas organizadas, desprestigio de la política, fracaso escolar, baja calidad de la enseñanza, desconfianza en el poder y un largo y tenebroso etcétera que convierte a la falsa democracia que sucedió al Franquismo en un auténtico y frustrante fracaso.
 

Francisco Javier de la Uz Jiménez

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ALFÉREZ LAUREADO LÓPEZ HIDALGO


Alférez de Infantería
Manuel López Hidalgo
Caballero Laureado y Héroe de La Legión 

 

PROEMIO.-  Alférez es palabra de aire blasónico. Etimológicamente tiene algo de muchos idiomas, viajó siempre al son de tambores y clarines y fue trasladándose de continente a continente, formando parte de oleadas civilizadoras. En todo caso su Patria ha sido siempre la guerra. En realidad, Alférez es el padre de todos los cargos y grados de la milicia. No había generales, ni coroneles, ni capitanes, ni tenientes, cuando el Alférez puso a la gloria por timbre de su empleo. Había un Señor: El Rey, y después estaba él, como Alférez Mayor del Reino. Y esto ya es un mérito porque la antigüedad en la milicia cría grados como las buenas soleras. Es distinguido hasta ser sólo atributo de Reyes, y es ,por encima de todo, símbolo del valor y del arrojo en cuyas cosas imita al águila. Y ahora, casi en nuestro tiempo, Alférez fue en suma el sudario con que se enterraron los mejores y el manto que vistieron en la guerra los que sin morir, inspiraban valor, poesías y canciones, como las figuras legendarias del Cid y de Pelayo. Que es símbolo del valor y del arrojo nos lo muestra su vieja prosapia que se pierde entre los incrédulos guerreros mitológicos. El fue como primogénito de la guerra, el que hizo que al viento tremolasen las banderas, porque antes que él las banderas no existían. El Cónsul Mario, no quiso nada con los animales terrestres. Fiero es el león y el jabalí, pero su fiereza no surca los mares y su poder está sólo en la tierra. Por eso Mario, siendo Cónsul en las legiones romanas, ordenó a sus legionarios, que no se pudiese luchar sin una primera y principal enseña que tenía que ser la que por insignia llevase el águila, y a quien por ley de agüeros habíanse de rendir grandes reverencias. Y de águila nació la génesis de Alférez, porque al legionario que más se había distinguido en los combates y le había correspondido el honor de llevar el águila, llamaban los romanos “AQUILIFER”. El viento de los años acarició muchas veces la palabra nueva hasta transformarla como transforma y acaricia las dunas en el desierto. Y así del primitivo “Aquilifer”, quedó limpio y sin recovecos filológicos, el pulcro y valiente vocablo de ALFÉREZ.(1)

Nadie mejor que el Rey Sabio interpreta el espíritu magistral de los Alféreces en un Capítulo de LAS PARTIDAS: “ Al alférez pertenece guiar las huestes y el Exército, cuando el Rey no va en él en persona. El es, el que debe llevar la SEÑAL siempre que el Rey tuviese batalla campal. Antiguamente, solía ser quien castigaba a los Grandes, por eso trae la espada delante de él, en señal de que es la Justicia Mayor de la Corte. Así mesmo, debe amparar a los desvalidos. Conviene por lo mesmo  que sea de noble linaje, leal al Rey al Reino y de buen entendimiento para jusgar los pleitos grandes que ascaecen en el Exército. El Alférez debe ser muy esforzado e inteligente en el arte de la guerra, pues él ha de ser el mayor cabdillo sobre la gente del rey en las batallas”

El autor de las CANTIGAS, supo adivinar la función social que la historia reservaba al Alférez, y supo matizar su fuerza guerrera sin presunciones huecas como el motivo podía haber requerido. Dio a la palabra Alférez el aire blasónico que llegó hasta nosotros y también la responsabilidad alegre de la milicia. Porque si los Alféreces viajaron siempre al son de tambores y clarines, fue porque viajar con música de guerra es siempre viajar con gloria.
 

 
INTRODUCCIÓN.- En la excelsa y gloriosa nómina de 23 Laureados de La Legión, figuran dos Alféreces de Infantería, que con su heroísmo sin límites y derrochando un valor a toda prueba, se hicieron acreedores a la prestigiosa Cruz de las Rojas Espadas orlada de Laureles. Sus nombres ya figuran escritos con tinta indeleble en el “Libro de Oro” de La Legión: Don Antonio Navarro Miegimolle y Don Manuel López Hidalgo. De trazar la semblanza biográfica del primero ( Alférez Navarro) se ha encargado el Subteniente de Infantería Don Antonio García Moya, en un documentado libro, pleno de pasajes heroicos y distinguidas acciones de campaña en las que intervino el joven oficial hasta el día de su gloriosa muerte, acaecida el 23 de Septiembre de 1925, en el asalto y ocupación de Monte Malmusi. La obra de García Moya reviste un extraordinario valor documental, lo cual nos da cabal idea de la altura histórico-literaria de su autor. Del segundo de estos dos heroicos Oficiales ( Alférez López Hidalgo), y en entrañable testimonio de admiración, respeto y cariño hacia el mismo, son fiel reflejo las siguientes, y mal hilvanadas , líneas.

 

BREVE SEMBLANZA BIOGRÁFICA DEL  HEROICO ALFÉREZ DE INFANTERÍA MANUEL LÓPEZ HIDALGO, LAUREADO DE LA LEGIÓN. 

Manuel López Hidalgo nace en Badajoz el día 10 de Mayo de 1902, siendo hijo de Don Juan López Lomo, teniente coronel médico del Cuerpo de Sanidad Militar y de Doña Rosa Hidalgo Vizuete. Terminado el Bachillerato, el joven Manuel, prepara su ingreso en la Academia de Infantería de Toledo, donde el día 13 de Julio de 1920, y una vez superados los exámenes de ingreso, obtiene plaza de Alumno en el citado y prestigioso Centro docente, formando parte de la XXVIII Promoción de la Academia del Arma. (2) El día 9 de Septiembre del citado año, el flamante Alumno de primer curso López Hidalgo, efectúa su presentación en la Academia de Infantería, que tiene su sede en el imperial Alcázar toledano, y que en ese año de 1920, está dirigida por el ilustre coronel de Infantería Don Germán Gil Yuste. (3) En esos primeros días de Septiembre de 1920, ya habían sido fijados en las plazas de nuestros pueblos y ciudades, unos marciales carteles invitando al transeúnte a alistarse en un Cuerpo de nueva creación, que admite tanto a españoles como a extranjeros. Un Cuerpo que estaría llamado a ser de élite dentro de nuestra Infantería, y que S.M. El Rey Don Alfonso XIII ha puesto bajo el mando del prestigioso teniente coronel Don José Millán Terreros. (Pronto Millán, adicionará su primer apellido el Astray paterno formando el compuesto de Millán-Astray). Y llegados aquí, nos preguntamos: Cuán lejos estaría de pensar el joven Alumno Manuel López Hidalgo, que en este día septembrino de 1920, tan marcialmente hacía su presentación en la Academia de Infantería, que tan sólo cuatro años más tarde iba a encontrar gloriosa muerte vistiendo el uniforme gris-verdoso de este Cuerpo recién creado, y que por el heroísmo demostrado en la acción que le costaría la vida, sería recompensado con la más alta de las Condecoraciones militares: La Cruz Laureada de San Fernando. Pero no adelantemos acontecimientos, pues aún queda mucho para ese luctuoso día de Noviembre de 1924. Iniciadas las clases previstas en el “Plan de Estudios” reglamentario, y en las que al parecer nuestro joven biografiado va sacando bastantes buenas notas. El día 8 de Diciembre de ese año, la 28ª Promoción de Alumnos de Infantería, y en el patio del Alcázar, asisten al emotivo acto de la “Jura de Bandera”, besando con unción los sagrados tafetanes de la Enseña de la Academia.  Continúan los alumnos de la XXVIII Promoción siguiendo el Reglamentario Plan de estudios y efectuando los servicios que para los caballeros Alumnos previene el Reglamento para el Detall y Régimen Interior del Centro. El día 1º de Marzo de 1921  forma la Academia al completo en el porticado patio del Alcázar, para el acto de toma de posesión del nuevo Director del Centro: el Ilmo. Sr. Coronel de Infantería: Don Antonio Losada Ortega, que ha sido nombrado para ejercer tal cometido por Real Orden de 17 de Febrero de 1921 (Diario Oficial Nº 37); disponiendo, la misma citada Real Orden, el cese del anterior Director , el Coronel Don Germán Gil Yuste, que pasa destinado a ocupar el cargo de Sargento Mayor de la Plaza de Burgos. En el mes de Julio de ese año (1921), se produce el trágico “Desastre de Annual” y el Derrumbamiento de la Comandancia General de Melilla.  Sucesos tristes y angustiosos que llenaronl de luto y de dolor a millares de hogares españoles. En el patio del Alcázar forma de nuevo la Academia bajo el mando de su Director: el Coronel Losada, para rendir homenaje póstumo a los caídos bajo el ardiente sol de las arenas africanas. Muchos de los oficiales caídos, algunos casi niños, hacía muy poco que habían abandonado los claustros de este viejo solar de la Infantería, teniendo muy presente lo allí enseñado y recordando en sus últimos momentos los entrañables compases de un Himno compuesto por un antiguo cadete: Fernando Díaz Giles y con letra de los hermanos Jorge y José de la Cueva, en una de cuyas estrofas, como bella sensación premonitoria se  decía:

 

Y la Patria al que su vida le entregó
En la frente dolorida
Le devuelve agradecida
El beso que recibió.

 

El día 6 de de Diciembre de 1922, y ante el alto número de bajas de Oficiales Subalternos ocurridas en esa interminable Campaña de Marruecos, ( muchas de ellas cubiertas, con carácter voluntario, por Oficiales de Complemento) S.M. El Rey dispone que se acorte en unos meses el “Plan de Estudios” de los Alumnos de la XXVIII Promoción ,entre ellos nuestro biografiado Manuel López Hidalgo ,quien, en tan señalado día recibe el Real Despacho de Alférez de Infantería, con la antigüedad de la citada fecha. Por Real Orden de 26 de Enero de 1923 (D.O. Nº 21) pasa destinado al Regimiento de Infantería “Galicia” Nº 19, de guarnición en Jaca (Huesca), al que se incorpora el día 9 de Febrero y queda prestando los servicios de instrucción y guarnición propios de su empleo. No fue muy larga la estancia del joven Alférez López Hidalgo en la bella ciudad de Jaca, toda vez que por R.O. de 25 de Abril de 1923 (D.O. Nº 92) pasa destinado al Regimiento de Infantería “Garellano” Nº 43, de guarnición en Bilbao, donde nada más efectuada su presentación, el Sr. Coronel lo manda agregado a un Batallón Expedicionario que el citado Regimiento tiene destacado en Dar Drius (Melilla), al que se incorpora el día 14 de Mayo siguiente y queda en servicios de campaña. Por Telegrama Postal (TP) de fecha 2 de Junio de 1923, del Excmo. Sr. Alto Comisario de España en Marruecos, se dispone que este Oficial ( Alférez López Hidalgo) pase a prestar sus servicios, en concepto de agregado, a la Mehal-la Jalifiana de Tafersit Nº 5, verificando su presentación en el campamento de dicho nombre el día 3 de dicho mes, pasando a mandar, con carácter accidental, la 3ª Mía (Unidad indígena equivalente a Compañía) del 2º Tábor, y a las órdenes directas del teniente coronel primer jefe Don Francisco Llano de la Encomienda. Al mando de su unidad el Alférez López Hidalgo asiste a los combates librados con el enemigo en las lomas inmediatas a la posición de Buhafora, impidiéndole el paso entre Loma Roja y el poblado de Beni Yuf con nutrido fuego, del que resultaros dos muertos y tres heridos graves de la tropa a sus órdenes. El día 7 de Junio contribuye a dar protección al convoy a Tizzi-Assa, ocupando con su “Mía” la importante posición de Loma Roja, tras un intenso tiroteo con el enemigo, destacando por su arrojo el Alférez López Hidalgo hasta el punto de merecer ser citado como “Distinguido” en la Orden General del día 8 de Junio. En dicho día, contribuye a la defensa del campamento, a las órdenes del teniente coronel  Don Francisco Llano, sosteniendo intenso fuego con el enemigo por espacio de una hora, del que resultó muerto un áskari de su Mía. Continúa de servicios de campaña hasta el día primero de Septiembre que, ordenado por la superioridad, se traslada con su tábor a Zeluán, donde queda prestando servicios de campaña e instrucción. El día 12 de Octubre marcha enfermo a Melilla, quedando ingresado en el Hospital de la Cruz Roja, donde permanece hasta el día 11 de Diciembre siguiente en que recibe el alta hospitalaria, una vez restablecido de la enfermedad que le aquejaba.  

 

Por Real Orden de 28 de Diciembre de 1923 (Diario Oficial Nº 288) pasa destinado al Tercio de Extranjeros, efectuando su presentación el día 7 de enero siguiente (1924) en la Plana Mayor de Mando y Administración del Tercio en Melilla, siendo destinado a la 12ª Compañía de la IV Bandera, destacada en el Campamento de Ben Tieb, donde queda prestando servicios de seguridad y campaña. El día 4 de Marzo, salió con su Bandera hacia Tarfesit, donde quedó prestando servicio de protección de convoyes, hasta el día 7 siguiente, en que formando parte de su Bandera, y a las órdenes del Teniente coronel Jefe del Tercio Don Francisco Franco, toma parte en la operación llevada a efecto para dar protección al convoy de aprovisionamiento al sector de Tizzi Assa ( Dios mío, con qué reiteración se repite ,una y otra vez, este nombre de tan triste recuerdo para La Legión en los Diarios de Operaciones de la Campaña de Marruecos) teniendo que emplazar las ametralladoras de su compañía en Loma Roja, con el objetivo de batir al enemigo atrincherado en los accidentes del terreno” logrando castigarlo duramente”, según el tenor literal plasmado en su Hoja de Servicios. Continúa en servicios de campaña hasta el día 2 de Abril, en que se traslada con su Bandera para guarnecer las posiciones de Benítez y Viernes, donde permanece hasta el 17 del citado mes, en que regresó con su unidad al campamento de Ben Tieb, una vez culminada con éxito la misión encomendada. Permanece en servicio de campaña hasta el 31 de Agosto, que embarcó para Ceuta con toda su Bandera, llegando a dicha plaza el día 1º de Septiembre, y marchando seguidamente a Tetuán, donde quedó prestando servicio de campaña y operaciones por dicho sector. El día 18 de Noviembre de este año (1924) y en los sangrientos combates que se llevaron a efecto en el repliegue de la columna del general Gómez Morato desde Dar Akobba a Xeruta, y formando parte de la 4ª Bandera  del Tercio encontró gloriosa muerte. Por Real Orden Circular de 8 de Mayo de 1926 (Diario Oficial Nº 104), se le concede, a título póstumo, el empleo de Teniente de Infantería por méritos de guerra, con antigüedad de 1º de Octubre de 1925, y finalmente, por Real Orden de 22 de Enero de 1929 ( que a continuación , y dada su importancia, gloso en profundidad) (Diario Oficial Nº 18), se le concede la muy prestigiosa Cruz Laureada de San Fernando.
 
 
 

EXPEDIENTE DE JUICIO CONTRADICTORIO PARA LA CONCESIÓN DE LA CRUZ LAUREADA DE SAN FERNANDO AL ALFÉREZ DE INFANTERÍA: DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO.

En cumplimiento a lo dispuesto en el artículo 79 del Reglamento de la Real y Militar Orden de San Fernando, y al objeto de acreditar fehacientemente si el Alférez de Infantería, con destino en el Tercio de Extranjeros DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO, pudiese haberse hecho acreedor a tan preciada recompensa, el Excmo. Sr. General jefe del Ejército de España en África, designó al Comandante de Caballería Don Santiago Eguí e Irizar, con destino en el Regimiento de “Cazadores de Vitoria” 28º de Caballería, a fin de que, como Juez Instructor, procediese a instruir el oportuno Juicio Contradictorio, el cual, una vez concluido y con su favorable informe, el citado Instructor eleva a la Superioridad, y es publicado en la Orden General del Ejército de África, de fecha 27 de Noviembre de 1928. Transcurrido el plazo de 10 días para poder formular alegaciones ( no se produjo ninguna que hubiese podido alterar el procedimiento) dicho Expediente es elevado al al Consejo Supremo del Ejército y Marina, quien, con igual Informe favorable, el 27 de Diciembre de 1928 ,lo remite al Ministro del Ejército, para que lo someta a la aprobación de S.M. El Rey Don Alfonso XIII.
 
CONCLUSIÓN.- CONCESIÓN DE LA CRUZ LAUREADA DE SAN FERNADO AL ALFÉREZ LÓPEZ HIDALGO.- 

Finalizados los complejos y exhaustivos trámites procedimentales tendentes a la concesión de la Cruz Laureada de San Fernando al Alférez de Infantería Don Manuel López Hidalgo, VISTO el Dictamen favorable del Consejo Supremo del Ejército y Marina, el día 22 de Enero de 1929, el Ministro del Ejército: Excmo. Sr. Don Julio de Ardánaz y Crespo, presenta a S.M. El Rey Don Alfonso XIII la Real Orden de concesión de dicha preciada recompensa, por si S.M. tiene a bien aprobarla, y cuyo tenor literal dice lo siguiente: “SEÑOR: En cumplimiento de lo que determina el Artículo sexto de la Ley Constitutiva del Ejército, en vista del oportuno expediente de juicio contradictorio favorablemente informado por el Consejo Supremo del Ejército y Marina, el Ministro que suscribe, tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. la concesión de la Cruz Laureada de la Real y Militar Orden de San Fernando, al Alférez de Infantería (fallecido en acción de guerra) DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO, por su heroico comportamiento el día dieciocho de Noviembre de mil novecientos veinticuatro, en el repliegue de la columna del General Gómez Morato desde Dar- Akobba a Xeruta, formando parte de la cuarta Bandera del Tercio. Este Alférez con una sección de unos veinte hombres y cumpliendo la orden recibida, quedó guarneciendo el blocao de Loma Blanca, que por su situación, constituía uno de los puestos más importantes para la seguridad y paso de la columna, por lo que el enemigo, que en gran número intentaba romper la línea, puso decidido empeño en ocuparlo, lo que pudo impedir la escasa fuerza que lo defendía, alentada por la energía y el entusiasmo de su jefe, hasta que por las bajas sufridas y repetidos y tenaces ataques del numeroso enemigo que lo iba cercando, hubo de abandonarse momentáneamente, y con un pequeño refuerzo que le fue enviado y haciéndose cargo de la importancia que dicho puesto tenía, inició una reacción ofensiva y mediante un brillante ataque al arma blanca, logró recuperarlo y continuó defendiéndolo hasta que recibió orden de replegarse a otro puesto próximo, lo que efectuó ordenadamente con nuevas bajas en su fuerza y resultando herido, no obstante lo cual, continuó al frente de su sección hasta que la gran pérdida de sangre le hizo caer en lugar muy batido, siendo herido nuevamente de tal gravedad, que falleció a los pocos momentos. Hechos estos que se consideran comprendidos en el caso noveno del artículo cuarenta y seis del Reglamento de la Orden”.
 
 

Aprobada por S.M con esa misma fecha, al día siguiente 23 de Enero de 1929, el Diario Oficial del Ministerio del Ejército Nº 18, publicaba la Real Orden de concesión de la Cruz Laureada de San Fernando al Alférez de Infantería (fallecido en acción de guerra) DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO. (4) y (5) 

¡Honor y Gloria a tan heroico Oficial de nuestra Infantería!
 

Por Francisco Ángel CAÑETE PÁEZ
Comandante de Infantería
Economista y Profesor Mercantil


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NOTAS

1.       Una segunda acepción etimológica, de la que se hacen eco varios autores, nos indica que la palabra “Alférez” viene de “Al-firiz” o “Al-fariz”, arabismo usado en nuestro Patria a partir del Siglo X, y que significa “ Jinete árabe que montaba “alfarás”, caballo de tropas ligeras.
 
2         Integran la XXVIII Promoción de la Academia de Infantería ( Año 1920) 430 Alumnos, de los cuales MANUEL LÓPEZ HIDALGO figura con el Nº 181.
 
3         Al General Don Germán Gil Yuste le cabe el honor de haber sido el autor del famoso lema “TODO POR LA PATRIA” que figura en el frontispicio  de todos nuestros Acuartelamientos y Bases Militares.

4         Amigo y compañero de Promoción de López Hidalgo, ( por la identidad del primer apellido estaban en la misma sección de clase y pasaban lista en la Academia uno detrás del otro) figura con el Nº 23 de ingreso, el Alumno Fernando López Félez ( al año siguiente adicionaría a su primer apellido el paterno de Canti, formando el  compuesto de López-Canti), que de jovencísimo Alférez del Tercio de Extranjeros combatió en Tizzi-Assa ( 5 de Junio de 1923) y en el correr de los años llegaría a alcanzar los altos peldaños del generalato. El autor de las presentes líneas lo recuerda con profundo cariño, pues se trata del padre de mi esposa y del abuelo de mi hija.

5         Acompañan al Alférez López Hidalgo, en esta distinguida nómina de Laureados de la XXVIII Promoción de la Academia de Infantería, dos heroicos compañeros: El capitán : DON JOAQUÍN GARCÍA-MORATO CASTAÑO Y el teniente DON JOSÉ ESPINOSA DE ORIVE,  conseguida éste último también su Laureada en el Tercio de Extranjeros.  

BIBLIOGRAFÍA 

·         GARCÍA MOYA.-Antonio.-  “Antonio Navarro Miegimolle HÉROE DE LA LEGIÓN”.- Ediciones Almena (Madrid 2011)

·         HOJA DE SERVICIOS DE DON MANUEL LÓPEZ HIDALGO.- Archivo General Militar.- Segovia

·         ORLA DE LA XXVIII PROMOCIÓN DE LA ACADEMIA DE INFANTERÍA (Toledo 1920)

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MARISCAL SHERLOCH




























































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Melilla, tierra española en África










Historia
       Para buscar los orígenes de Melilla hay que empezar por los fenicios, nada menos: son ellos quienes, al mismo tiempo que sientan bases en la península, crean en Melilla una colonia comercial (Rusadir) y, por cierto, hacen lo propio en Ceuta. Melilla -como Ceuta- tuvo después un papel destacado en las guerras púnicas: sus puertos sirvieron muchas veces de base a las operaciones navales de cartagineses y romanos. Y Melilla y Ceuta, juntas, pasaron a ser romanas: Melilla en el año 46 d.C. con el nombre de Flavia y Ceuta en el 40 d.C. como Septem Frates. Melilla se convirtió en un puerto de primera importancia en el tráfico comercial con el resto de Hispania.
       Cuando se hundió el imperio romano, tanto Ceuta como Melilla corrieron la misma suerte que el resto de Hispania: fueron invadidas por los vándalos de Genserico, que atravesaron la península ibérica para acabar en el norte de África. Entonces Melilla quedó destrozada y languideció hasta casi desaparecer. No volvió a la vida hasta la invasión árabe de la península, pero, significativamente, nuestra ciudad nunca formará parte de los reinos musulmanes africanos, sino del califato de Córdoba; incluso cuando fue musulmana, Melilla fue española. Así será hasta el siglo XIII, cuando el califato cordobés se descomponga y Melilla caiga presa de las luchas entre el reino marroquí de Fez y el reino argelino de Tremecén. La ciudad quedó completamente deshecha, una vez más; tierra asolada. Melilla desapareció. Muchas gentes, a lo largo de los años siguientes, se asentarán en los alrededores, pero Melilla ya era una ciudad muerta.
      Apenas se había obrado la reunificación de las tierras españolas de la península cuando, allá por 1497, los RR CC fijaron la vista en el norte de África, la vieja Mauritania Tingitana de los romanos, y en ese nuevo espacio permanecía la sombra de una ciudad hecha ruinas, pero que pronto resucitaría: Melilla, desde entonces es española. Aunque, bien mirado, ya lo había sido antes.
Conquista y creación de una ciudad
       En los años anteriores, España y Portugal habían suscrito sucesivos tratados dividiendo sus áreas de influencia Y vale la pena contar someramente la historia de Melilla, sobre todo hoy, cuando tan intensas son las reivindicaciones marroquíes sobre esta ciudad. Porque el hecho es que Melilla nunca formó parte de los reinos musulmanes del sur del estrecho de Gibraltar.

Melilla la Vieja
      ¿Qué interés podía tener ocupar una ciudad muerta? Lo que Isabel y Fernando buscaban era un cierto número de plazas en la costa africana que sirviera de cabeza de puente para su proyección al sur. Melilla, arruinada y sola, mal podía cumplir ese propósito. Por eso los reyes, en un primer momento, descartaron a nuestra ciudad como objetivo. Había alguien, sin embargo, que veía las cosas de otra manera. El capitán general de Andalucía, Juan Alonso de Guzmán, duque de Medina Sidonia, ve en esas apetitosas ruinas un excelente enclave para instalar una base: es un llano fértil, protegido por montañas y a dos pasos del cabo de Tres Forcas. Tanto por tierra como por mar es un lugar de fácil defensa. Así que el duque resuelve enviar a un hombre de su total confianza para que inspeccione la zona: su contable, don Pedro de Estopiñán.
      Este Pedro de Estopiñán era un típico producto de los últimos años de la Reconquista: hijo de la baja nobleza militar. Tenía fama de ser un tipo templado y de cabeza muy bien amueblada, "hombre bien entendido e diligente en toda cosa", así que entró al servicio de la poderosa casa de Medina Sidonia como contador mayor, una especie de intendente general que lo mismo se ocupaba de la logística para las campañas militares que de la administración de las rentas. Teniendo en cuenta que la casa de Medina Sidonia era una de las mayores fortunas de España, no era magro oficio. El hecho es que don Pedro recibe la orden de su jefe, el duque; resuelve disfrazarse de mercader y viaja al cabo de Tres Forcas para reconocer el terreno. Lo que descubre allí confirma las intuiciones del duque: vale la pena conquistar Melilla.
El duque de Medina Sidonia no lo dudó: pidió permiso a los reyes y se apresuró a organizar una pequeña flota. Gracias a Barrantes, cronista de la casa ducal, sabemos lo que había allí: "Reunió cinco mil hombres de a pie y alguna gente de a caballo, y mandó aparejar los navíos en que fuesen, e hízolos cargar de mucha harina, vino, tocino, carne, aceite y todos los otros mantenimientos necesarios, y de artillería, lanzas, espingardas y toda munición (. . .). Así mismo llevaron en aquel viaje gran cantidad de cal y madera para reedificar la ciudad. Y con toda esta armada y gente partió Pedro de Estopiñán, Contador del Duque, por su mandato, del Puerto de Sanlúcar, en el mes de septiembre del año 1497".

Monumento de la ciudad de Melilla a D. Pedro de Estopiñan


Así resucita una ciudad
      En la noche del 16 de septiembre de 1497. El solar donde un día se elevó la vieja Melilla fenicia y romana yace desierto y arrasado. Allí no hay nada. En los alrededores del vacío duermen pequeñas aldeas de pastores bereberes. Todo es quietud en el paisaje. Extraños sonidos, sin embargo, llenan el cielo nocturno y al amanecer del día siguiente, los aldeanos bereberes descubren con estupor algo asombroso: donde antes no había más que ruinas, se alza ahora la muralla de una ciudad. Melilla ha resucitado. Parece cosa de embrujo.
     Pero no ha sido magia: ha sido el trabajo de los ingenieros del noble castellano don Pedro de Estopiñán. Así Melilla renació de la nada.
    ¿Qué había pasado en el muerto solar de Melilla? ¿Cómo se había obrado la prodigiosa resurrección? Para situar el episodio hemos de acudir ahora a la corte de los Reyes Católicos, Isabel y Fernando. Desde la reconquista de Granada, en 1492, todas las tierras peninsulares son ya cristianas, pero el trabajo no ha terminado. Los reyes acarician enseguida un nuevo objetivo: extender su influencia al otro lado del mar, al norte de África. ¿Por qué? Primero y ante todo, porque esas tierras no son un mundo ajeno, sino que forman parte del mundo romano y cristiano que en su día cayó bajo el islam y, por consiguiente, también han de ser objeto de reconquista. Esto hoy cuesta entenderlo, pero conviene recordar que aquella era la patria de San Agustín de Hipona, por ejemplo. Pero hay, además, razones estratégicas importantes: extender la soberanía española al otro lado del estrecho permitirá neutralizar cualquier nuevo intento de invasión africana y, de paso, ayudará a controlar los focos de piratería que desde las costas berberiscas amenazan el litoral peninsular. Todo empujaba, pues, a dar el salto. Y Melilla sería el primer objetivo.
     La flotilla de Medina Sidonia llega a las costas de Melilla antes de acabar el día. Don Pedro no desembarca: prefiere esperar a la noche. En cuanto el sol se pone, los navíos fondean y comienza el desembarco. "La primera cosa que hicieron -sigue el cronista Barrantes- fue sacar a tierra un enmaderamiento de vigas que se encajaban y tablazón que llevaban hecho de España". Sorprendente carga. ¿Qué se proponía don Pedro? El cronista enseguida nos revela el misterio: "Y trabajaron toda la noche con los tablones y los pusieron alrededor de la muralla derribada por la parte de fuera, donde andaban los árabes (...). Y cuando el día siguiente amaneció, los moros que andaban por los campos, que habían visto el día antes Melilla asolada, y la vieron amanecer con los muros y torres, y sonar tambores y sonar artillería, no tuvieron pensamiento de que estuvieran en ella cristianos, sino diablos, y huyeron de aquella comarca a contar por los pueblos cercanos lo que habían visto".
Recinto amurallado de Melilla la Vieja, a la izqda. Foso de los Carneros

      La obra fue vertiginosa. A los pocos días llegó una tropa musulmana, pero Estopiñán había acabado ya el trabajo y la ciudad pudo defenderse con soltura. Aquel muro prefabricado, una verdadera obra maestra de la ingeniería militar, había cumplido su función. Don Pedro dejó allí al Capitán Gómez Suárez como alcalde y volvió a Sanlúcar para contar al duque el resultado de la misión: la aventura había sido un éxito.
    Los Reyes Católicos felicitaron al duque y a Estopiñán, al que concedieron una encomienda de la Orden de Santiago y además nombraron "veinticuatro" (o sea, concejal) de la ciudad de Jerez:
    "Don Fernando y Doña Isabel, por la Gracia de Dios, Rey y Reyna de Castilla, de León, de Aragón, de las dos Sicilias, etc., por fazer bien e merced a vos Pedro de Estopiñán, acatando vuestra suficiencia e fidelidad, e algunos servicios que nos avedes fecho e fazedes de cada día, e especialmente el servicio que nos feziste en la toma de Melilla, en alguna enmienda e remunerazión deellos, tenemos por bien e es nuestra merced e voluntad, que de ahora e de aquí en adelante, para toda vuestra vida, seades Veinticuatro de la nuestra Ciudad de Xerez de la Frontera ... ".
    Melilla fue sólo el primer paso: enseguida vendrán MAZALQUIVIR, el PEÑÓN de VÉLEZ, las plazas de ORÁN y BUGÍA, luego ARGEL y TÚNEZ, LA GOLETA y hasta TRÍPOLI. El propio Cardenal Cisneros dirigió alguna de estas operaciones. Pero Melilla ya nunca dejaría de ser española.
   En cuanto al bueno de Estopiñán, aún desempeñará importantes servicios para los duques de Medina Sidonia y para los propios reyes católicos en lugares tan distantes como Gerona y Jerez. En esta última ciudad se afincó hasta su muerte en 1505, en el monasterio de Guadalupe, adonde había acudido en cumplimiento de un voto. Allí está enterrado el hombre que hizo española a Melilla.
    El 19 de septiembre de 1774, emisarios del Sultán Muley Mohamed Ben Abdallah, se presentan en Ceuta declarando la ruptura del tratado y expresando su intención de desalojar a los cristianos. El 23 de octubre, el monarca español Carlos III, declara la guerra y el 9 de diciembre las primeras tropas imperiales comienzan el sitio de Melilla, que duraría hasta el 19 de marzo de 1775. 
Iglesia de la Inmaculada Concepción. En sus inmediaciones, el Conventico y entrada a las Cuevas (Primer  Recinto).

Cuevas del Conventico

      Fueron testimonio de la vida de muchos melillenses que en época de ataque a la ciudad tuvieron que refugiarse en ellas. Allí se resguardaban de los asediadores que llegaban a Melilla rompiendo la paz de los ciudadanos que las habitaban. Mujeres, niños y ancianos ocupaban las cuevas, mientras que los hombres protegían la ciudad tras sus grandes murallas.
     Un contingente de soldados, bajo el mando del Sultán de Marruecos, Muley Mohammed Ben Abdallah irrumpió en Melilla un 9 de Diciembre de 1.774. Fue largo y cruento asedio, que duró más de tres meses en el que  a diario estallaban decenas de bombas.
     Ni el gran número de asediadores –las crónicas hablan de entre treinta y cuarenta mil soldados– ni la potente artillería y la novedosa estrategia de construir minas subterráneas fueron suficientes ya que, finalmente, el 19 de Marzo de 1.775 se rindieron ante los melillenses.





Estancia en el interior de las Cuevas del Conventico.
  
           








              

                                   Escalera de acceso a la superficie de las Cuevas
Muralla de la Cruz. Salida al mar de las Cuevas del Conventico (Frente de Trápana) Al fondo: Faro Torreón del Bonete.






 El Mariscal de Campo D. Juan Sherlock, fue nombrado Comandante General de Melilla por el rey CARLOS III para dirigir la heroica defensa de la Plaza durante los 100 días en que fue sometida a sitio por las tropas del Sultán de Marruecos MULEY MOHAMMED BEN ABDALLAH, desde el 9 de Diciembre de 1.774 a 19 de Marzo de 1.775.







Monumento en memoria del Mariscal de Campo D. Juan Sherlock.




      Melilla la Vieja, como cariñosamente le llaman los melillenses, y que muchos ahora también conocen con el nombre de La Ciudadela, comprende el recinto fortificado que comenzó a construirse en el S.XV sobre la roca que sirvió de: asiento a la antigua Rusadir de fenicios y romanos, destruida y reedificada varias veces a lo largo de la Historia, como consecuencia de las invasiones de vándalos y árabes, o de las luchas intestinas de las tribus bereberes. Este conjunto monumental se compone de cuatro recintos separados por un foso o cortadura. Los tres primeros se internan en el mar y el cuarto sobre el continente. En este último destacan los Fuertes del Rosario y de las Victorias, desde donde se realizaron los disparos del cañón "El Caminante".

Primer  Recinto






Puerta de la Marina. (Entrada al Recinto)






Plaza de la Maestranza. Almacenes de las Peñuelas

Plaza de la Maestranza, Aljibes. Encima, la Casa del Reloj

                                                              
   
                Interior de uno de los Aljibes 



















Almacenes de las Peñuelas y al fondo Sala de Armas de San Juan

Túnel de Santiago

Capilla de Santiago. (Construida en estilo gótico, es la única Capilla gótica en África)



   








Puerta y Puente de Santiago.
(Sobre cuya entrada podemos observar el escudo de Armas del César Carlos)
Foso de Santiago y al fondo: Torreón del vigía, desde donde se alertaba de la aparición del enemigo.


Foso de Santiago, Plaza de Armas (2º Recinto) y Ensenada de los Galápagos


Segundo  Recinto






Puerta y Puente de la Victoria. (Encima del Foso de Hornabeque)
















Foso de Hornabeque. (Separa el 2º Recinto del 3º)







Tercer  Recinto

Desde la Plaza de las Culturas, situada fuera del tercer Recinto, Puerta de San Fernando.
A su izqda.: Baluarte de San Fernando, a continuación Foso de los Carneros 
A su dcha.: Baluarte de San José bajo.

Cuarto  Recinto

Fuertes de las Victorias.
Desde donde se realizaron los disparos del cañón “EL CAMINANTE” que determinó los actuales límites de Melilla.

Granadas del cañón que efectuó los disparos que determinaron los límites de Melilla actual. (Ubicadas en el Museo Militar)

      En 1860, con el Tratado de Wad-Ras, se establecieron los límites fronterizos de la ciudad con Marruecos, trazados hasta donde alcanzaban los disparos del cañón de "El Caminante", según lo estipulado en dicho tratado. Tres años más tarde se creó el puerto franco y en 1864 las autoridades españolas permitieron el asentamiento libre de personas en la ciudad.     
     Melilla la Vieja se muestra como una soberbia fortaleza asentada sobre un peñón que se adentra en el Mediterráneo, que alberga un valioso patrimonio monumental.

En las inmediaciones del puerto, se encuentra el Monumento al Comandante de la Legión D. Francisco Franco Bahamonde
 Rememorando su llegada a Melilla en 1.921 al mando de una Bandera de la Legión para liberar a la ciudad sitiada por las tropas rifeñas de ABD-EL-KRIM

 FRANCISCO JAVIER DE LA UZ JIMÉNEZ

Bibliografía:
Época, José Javier Esparza.
Asesoramiento del Teniente Coronel de Caballería D. Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda.
Otras fuentes.

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