En Noviembre de 1957 un hombre hecho de otra pasta, el Teniente Ortiz de Zárate, se tiró desde el cielo y volvió a él.
El padre Cabrera, capellán de aquellos hombres de Ifni, encontró entre las pertenencias del heroico Teniente, esta oración. Un toque de llamada a los valores de la milicia y el cristianismo.
Poco tiempo después de la entrega de su vida a España, en julio de 1960, se creó la III Bandera Paracaidista dándole, en su honor, el nombre de Bandera Ortiz de Zárate.
Gonzalo Rodríguez-Colubi Balmaseda









