Historia real del desembarco de Alhucemas 1.925












ALGUNOS TESTIMONIOS DEL DESEMBARCO

         Los Legionarios, antes de desembarcar, afilaron sus bayonetas en los barcos mercantes que les transportaban. Cuando desembarcan las Banderas VI y VII, con sus Comandantes al frente, Rada y Verdú, les precede un guión blanco en el que hay escrito un nombre: VALENZUELA.
Teniente Coronel D. Rafael de Valenzuela y Urzáiz
Caído gloriosamente en el combate de TIZZI-ASSA, el 5 de Junio de 1.923

        En su campamento hay varias mujeres "Legionarias", que actúan de cantineras y enfermeras, como "La Baronesa", "La Trini" o "la Paraguaya", una de ellas moriría en los combates que siguen al desembarco, se trata de Herminia Murgado Fuentes, que está enterrada en el cementerio de Melilla, entre sus Legionarios.

        Por las noches, detrás de los parapetos los Legionarios acechan al enemigo. Un haz de luz de un reflector descubre en el campo rifeño un rebaño de borregos. Unos cuantos piden permiso para ir a por él y se les concede, por lo que salen de los parapetos ocultándose en las sombras nocturnas.
        Pasa un cuarto de hora, otro y de pronto, por la parte en que se vio al ganado, se oyen unos disparos, y a poco, varias descargas de fusilería. Transcurren varios minutos de inquietud y por fin los expedicionarios vuelven con 16 borregos para la columna.
Comandante Francisco Borrás Estévez, muerto en Alhucemas
         El día 28 de septiembre manda la II Bandera el Comandante Francisco Borrás Estévez, catalán de pura cepa y barcelonés de nacimiento, que había solicitado voluntariamente ir al Tercio. Participó con él por primera vez en la liberación de Kudia Tahar y pasó luego a Alhucemas.
        En el citado día, cuando recorre el frente de su Unidad, es herido en la barbadilla seccionándole la médula la bala enemiga. Al caer, sus Legionarios le rodean y la dicen que no se preocupe por su herida y él, para tranquilizarles, les dice: "No me preocupa, lo más que puede ocurrirme es que muera por mi Patria y a eso he venido" y a continuación vitorea a España y a la Legión.
        Es llevado al hospital donde se le cura, pero sintiendo próxima su muerte, pide que le traigan su maleta y que de ella se saque una Bandera española que en ella llevaba y que le envuelvan en su paño al ser enterrado. Poco después, sus deseos se verían cumplidos.



Teniente de Caballería Ángel Hernández Menor, muerto en la Cebadilla
       En el avance que sigue al desembarco caen heridos dos Oficiales, uno es el Teniente Ángel Hernández Menor, de la harka, quién a poco muere. El otro es el Oficial de Complemento Sevilla, que combatió voluntariamente en el Tercio en Uad Lau, resultando herido. En Alhucemas se ha agregado a petición propia a la harka de Tetuán, ya que acababa de ingresar en la Academia de Toledo y había solicitado un puesto en vanguardia. Al frente de sus harqueños recibe varios balazos en piernas, mano y vientre.
       Un Soldado que transportaba una cuba de agua desde la playa al campamento, rodó envuelto en la explosión de una granada que le cayó próxima. No le hizo nada, y el soldado, con una tranquilidad extraordinaria, se levantó y se puso a beber agua de la cuba sin moverse del sitio.
       Un día que la artillería rifeña tiraba con buena puntería, un Capitán español de dicha arma y con buen humor, decía que ello se debía a que "Mahoma está de semana".
        Algunos disparos de canon rifeño caen dentro del vivac de las fuerzas y uno de ellos explota en las proximidades de una piara de cerdos que guarda un Soldado. La explosión levanta la tierra y hace caer al soldado, hiriéndole en un pie. Los cerdos, asustados, empiezan a correr en dirección al campamento. El soldado no concede importancia a su herida, y andando a saltos sobre su pierna herida, reorganiza a la piara y solo cuando lo consigue deja que le lleven al puesto de socorro para ser curado.
En esta instantánea obtenida desde una de las primeras K observamos las dificultades que hubieron de vencer las Tropas de asalto.
        En uno de los picos de piedra más agudos de Morro Nuevo se puso un centinela. Para ascender es preciso utilizar una soga. Desde su puesto el centinela divisa perfectamente al enemigo. De pronto, un cañonazo rifeño da en la cresta que ocupa el centinela. Una nube de humo y piedras le oculta. Al desaparecer el humo reaparece el soldado, con su fusil prevenido.

..........Un capitán acude rápido y le pregunta: - Muchacho, ¿te ha pasado algo? A lo que el soldado responde muy sereno -No. Pero me pasará.
       El día de la toma del Yebel Seddun, a un Soldado moro, casi un niño, una bala de cañón enemiga le arranca un pie. Es necesario amputarlo y cuando vuelve en sí, su primera expresión es un "¡Viva España!".
Tropas de Intendencia esperando descargar una K. El mal estado de la mar dificultó extraordinariamente el abastecimiento de las Tropas.

       El 23 de septiembre la 6ª Compañía de Montaña de Intendencia de la Comandancia de Melilla está preparada para llevar el convoy hasta las primeras líneas. Cae una granada enemiga en el grupo de Oficiales de la Unidad, matando al Capitán Galo López, al Teniente Wais y al Veterinario 2° Sánchez, y caen heridos el Teniente López, que morirá poco después, y el también Teniente Mateo.
        Éste, pese a sus heridas, lleva el convoy la primera línea y luego otro más, y solo, al cumplir las dos misiones, es cuando va al puesto de socorro para ser curado de sus heridas.


Las imágenes del desembarco ALHUCEMAS 1925,
por Antonio Carrasco García, José Luis de Mesa Gutiérrez y Santiago Luis Domínguez  Llosá



Francisco Javier de la Uz Jiménez

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