DEDICADO A LOS PRÓXIMOS MINISTROS DE EDUCACIÓN.... A LOS ANTERIORES NO...YA, ¿PARA QUÉ?
Hace un tiempo, mientras cabalgaba por internet, intentando documentarme, con la intención de realizar una entrada sobre las Leyes Orgánicas de Educación....
Inesperadamente encontré un texto que transcribo a continuación.
Ésto me hizo preguntarme, porque ocupan tanto tiempo y dinero nuestros políticos, redactando leyes tan... y que nos han conducido, de verdad no encuentro mejor adjetivo para calificarla, a la catastrófica actual situación de la Educación en España, teniendo la solución en sus manos, tan sencilla y tan barata.
Además, me sirve para demostrar, cosa que en las últimas horas se ha puesto en duda, que en este blog se habla de muchísimos asuntos..que nos preocupan, incluso de política, pero no se discute de ésta.
A la entrada de una escuela pública de primaria en Argentina, no hace muchos años, había un texto pintado en letras blancas. Desde el título se anticipaba su sentido y contenido:
“Reglas de la escuela”.
CUIDAR LA ESCUELA
SI
NO
Cuidar la escuela es cuidar la vida. La propia y la ajena. La de los seres queridos y la de los desconocidos. La de los compatriotas y la de los habitantes de los más lejanos países. La de las personas y la de los animales, aquí y en todas partes; pero, sobre todo, cuidarla no solo ahora sino también cuando ya no estemos en la escuela.HACER MUCHOS AMIGOS
SI
NO
La vida es un camino personal, pero nunca solitario. No se puede aprender si no hay quién, y su sentido tiende a desaparecer si no tenemos con quién compartirlo. La dificultad se divide cuando la enfrentamos junto a un amigo; el goce se multiplica si lo podemos compartir. No estamos solos en el universo. La amistad es la mejor manera de intimar y, para aprender todo lo que queremos aprender, es imprescindible la amistad de muchos.SER BUEN COMPAÑERO
SI
NO
En la escuela de la vida, ser un buen compañero, es comprender lo que le pasa al otro y necesita, aunque su deseo vaya en contra de nuestros intereses, y defender su derecho de luchar por ello. Es comprender el concepto del “nosotros”, sabiendo que todos somos uno; aunque solo sea porque somos compañeros de curso. La palabra compañero, en su raíz etimológica, significa “aquel que comparte con nosotros el pan” y, por extensión, “aquel con quien comparto lo bueno y lo malo que tengo y que soy”.PRESTAR ATENCIÓN A LOS MAESTROS
La mejor enseñanza, el aprendizaje más importante, puede ocurrir a cada momento. En la escuela de la vida, nadie es el maestro porque todos lo son. Por lo tanto, es necesario estar conscientes y atentos todo el tiempo, dispuestos a exprimir cada momento hasta sacarle el más preciado jugo de lo que puede enseñarnos cada cual en cada momento. En esta escuela, el maestro o la maestra no son solo aquellos que con bata blanca, dictan su clase desde el estrado; son también y, sobre todo, los que escuchan con nosotros y los que nos siguen, incluso aquellos que supuestamente saben menos. Prestar atención es ser consciente de lo que soy, de lo que hago y de lo que siento en todo momento, pero también es darse cuenta de que, ya que tú eres también mi maestro, debería estar atento en cada encuentro a lo que me dices, para no perderme nada de lo que tienes para enseñarme.
CUIDAR LOS ÚTILES
SI
NO
Los útiles en esta escuela son de todo tipo, tamaño e importancia. Herramientas y recursos, tanto internos como externos, innatos y adquiridos, de uso frecuente o sofisticados, y reservados para pocas ocasiones. Pero todos ellos deben ser cuidados, entrenados y alistados. Debemos conocer con qué contamos para poder utilizarlo en cada momento. “Es mejor estar reparado y no ir, que ir y no estar preparado”.APRENDER TAMBIÉN PUEDE SER DIVERTIDO
SI
NO
Los aprendizajes no tienen por qué ser serios ni circunspectos. La sabiduría no es severa ni aburrida; al contrario, nos abre un mundo de más goce y satisfacción. La rutina aburre porque no enseña. No olvidemos que la palabra aburrirse viene de “burro” y evoca la vida del pobre animal que da vueltas alrededor de la noria recorriendo, una y otra vez, el mismo camino. La risa, en cambio, despierta ese niño o niña que alguna vez fuimos y toda nuestra intuición se pone al servicio del aprendizaje, sin limitaciones ni prejuicios. Jugando con la vida aparece lo mejor que yace en nuestro interior, y se puede explorar el universo como si fuera tan nuevo y sorprendente como es.PEDIR PERDÓN SI HACEMOS DAÑO
SI
Durante nuestro curso, y porque estamos aprendiendo, es inevitable equivocarnos. Y es inevitable que algunos de esos errores puedan hacer daño a otros. Para seguir aprendiendo, es imprescindible hacernos responsables de lo que hacemos, pensamos y decimos. Y, por supuesto, parte de ese hacerse responsable es disculparse si hacemos daño a alguien, incluso sin quererlo. Solo los tiranos y los autoritarios no se disculpan. Es parte del aprendizaje enfrentarse con los tiranos, tanto internos (ego) como externos.NO ENFADARSE CUANDO NO SALE BIEN
NO
VENIR CON GANAS DE APRENDER
Hay demasiada gente que transita por la vida privilegiando los resultados y, sobre todo, la gloria y el aplauso que otros conceden a los que más consiguen. El buen alumno es aquel que se satisface plenamente con lo que aprende sin necesidad de ufanarse de ello frente a los demás. La educación no es una serie de aprendizajes definitivos sino una búsqueda permanente sobre temas que se encadenan. Hay que dotar a los individuos de capacidades y no de conocimientos estereotipados y puntuales. Esta escuela no premia al que mejor repite los puntos de vista ajenos sino al que anima a explorar la vida con una actitud abierta, alerta y reflexiva. Esa es la garantía de un buen aprendizaje y también el pasaporte a una juventud eterna, dado que no es cierto, que por fuerza, dejamos de aprender cuando envejecemos, pero sí lo es que por fuerza envejecemos cuando dejamos de aprender.
SI, SI, SI
¡A ver si cunde el ejemplo!.... hay que tener buenos principios (en este caso en todas las acepciones de la palabra, incluida comienzos).
Guillermo

















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